Volvo C30 R-Design 2012

Volvo C30 R-Design 2012
Con estilo, encanto y dinamismo

Las claves del Volvo C30 T5 R-Design 2012

 

1. Hatchback con estilo

 

El C30 es la particular interpretación del fabricante sueco Volvo de lo que es un hot hatch.

 

Sin llegar a ser tan radical en el desempeño como los Mazdaspeed 3, un Subaru Impreza WRX, Mini Cooper John Cooper Works o Mitsubishi Lancer Ralliart Sportback, cuenta con atributos suficientes para hacerles competencia, empezando por su peculiar figura.

 

Podrá gustar o no gustar, pero lo que es seguro es que este auto no dejará indiferente a nadie.

 

2. Versión R-Design

 

Nuestra unidad de pruebas viene aderezada con los encantos del acabado R-Design, ese conjunto de aditamentos, funcionales o puramente estéticos, con los que Volvo realza la naturaleza de sus modelos más deportivos.

 

Así, rines de 18 pulgadas un tarado de suspensión 30 por ciento más rígido que el C30 convencional y una dirección más rápida, son los componentes orientados a potenciar el dinamismo.

 

Una parrilla especial, asientos de cuero, cuadro de relojes en color azul, pedales deportivos y acentos metálicos en el habitáculo forman parte de las mejoras estéticas que hacen de este modelo de Volvo tan sugerente.

 

3. Seguridad

 

No por ser el auto más pequeño y original de la familia de autos suecos, iba a ser el C30 una excepción a la regla de que un Volvo es un auto seguro.

 

La protección de ocupantes es, sin duda, uno de los puntos fuertes de este modelo con discos de freno en las cuatro ruedas, frenado de asistencia, tracción de control y de estabilidad, seis airbags, control de tracción y estabilidad, chasis monocasco fabricado en acero de alta resistencia para el chasis, sistema WHIPs de reposacabezas activos en los asientos delanteros, etc .

 

Opcionalmente, también cuenta con la posibilidad de montar el dispositivo BLIS para controlar puntos ciegos.

 

4. Motor T5

 

El Volvo C30 monta un motor turbo de cinco cilindros y 2.5 litros capaz de generar 227 hp y 236 lb-pie.

 

La fuerza es transmitida a las ruedas delanteras vía una transmisión manual de seis velocidades, como nuestra unidad de pruebas, capaz de hacer el 0 a 60 por debajo de 7 segundos.

 

Opcionalmente, existe la posibilidad de acoplar un cambio automático de 5 relaciones.

 

El consumo de combustible es de 21 mpg en ciudad y 29 mpg en autopista, un consumo más que aceptable para un vehículo de su naturaleza deportiva.

 

5. Precio

 

El precio de un Volvo C30 básico es de 24,950 USD, precio que sube a 27,450 en la variante R-Design.

 

Sin embargo, el añadido del lujoso paquete Platinum (techo panorámico, navegador, suscripción a radio satélite, reglajes eléctricos de los asientos delanteros y luces diurnas por LED) y de una serie de extras como luces de Xenon, asientos calefactables, sensor de lluvia o climatizador hacen que el costo de nuestra unidad de pruebas supere los 35,000 USD.

 

Al volante del Volvo C30 T5 R-Design

 

Sin ser tan deportivo como otros hot hatchs, el Volvo C30 R-Design es un auto divertido de manejar, que presume de un generoso agarre en curva y un volante bien comunicativo (más que en otros modelos Volvo), gracias a unos rines de mayor perfil y a una dirección que ha sido tuneada respecto al C30 T5 convencional.

 

El motor de cinco cilindros turbo entrega la fuerza de manera generosa desde bajas revoluciones.

 

Su respuesta es elástica y aguanta bien en casi todo el abanico de utilización sin picos de torque ostensibles.

 

El sonido que sale del escape contribuye a realzar esa sensación de poderío.

 

Acoplado a la caja de cambio manual, el C30 T5 R-Design es incluso más divertido de manejar que la versión automática.

 

Hemos notado no obstante que (y a pesar de que el tarado de suspensiones es un 30 por ciento más rígidas que el C30 T5 convencional) su chasís está más orientado hacia el confort que el de otros hot hatchs.

 

Es como si le hubieran atemperado el carácter.

 

Aun así, apoyado por el empuje y el embriagador sonido de su T5, el C30 R-Design es un auto divertido de manejar en tramos con curvas y carreteras de montaña.

 

En autopistas y vías rectas, el confort es notable y la cabina resulta extremadamente silenciosa.

 

Apenas se transmiten ruidos parásitos o aerodinámicos.

 

En suma, el Volvo C30 T5 R-Design colmará las expectativas de la mayoría de los conductores en materia de dinamismo (sólo los ávidos de emociones más radicales pudieran sentirse un tanto defraudados) y añadirá un plus de sofisticación, refinamiento y estilo, del que probablemente algunos de sus rivales carezcan.

 

Estilo único

 

Junto a ese maravilloso T5 del Volvo C30, la estética de este Volvo es el otro gran elemento destacado del modelo.

 

Y es que este hatchback es un modelo que entra por los ojos, un auto que hace girar las cabezas donde quiera que vaya gracias su figura de familia (frontal de crossover Volvo y distintivas luces traseras alargadas), a su enorme superficie acristalada y a la llamativa forma del portón trasero.

 

El interior tampoco nos deja indiferente con un diseño bien pensado y aderezado con motivos Premium, en el que la sobriedad tradicional de los Volvo da paso a una cabina más sofisticada.

 

El tablero del C30 está heredado del S40 y se caracteriza por una consola central flotante de aluminio satinado en la que los mandos son intuitivos, si exceptuamos el sistema de navegación opcional, manejado vía control remoto y en el que la simplicidad y la escasez de botones tiene el efecto contrario al deseado: su uso resulta bien complicado.

 

Si exceptuamos este pequeño detalle, el Volvo C30 es un auto cómodo y ergonómico gracias a unos asientos delanteros extraordinariamente confortables, aunque menos deportivos de lo que uno podría esperarse, y a la dirección telescópica con mecanismo de inclinación ajustable (TILT).

 

Detrás solo hay espacio para dos ocupantes. Los dos asientos traseros están separados por un reposabrazos central y aunque los viajes son cómodos, hemos echado en falta algo más de espacio para piernas.

 

Es otro de los inconvenientes de la figura del C30, que sacrifica su volumen interno.

 

De este modo, la cajuela cuenta con unos exiguos 13 pies cúbicos, 20 cuando se pliegan los asientos traseros.

 

Nos gusta

 

- Sonido del T5

 

- Atractiva figura

 

- Sofisticación y refinamiento generales

 

Nos gustaría

 

- Más espacio interno

 

- Un sistema de navegación más intuitivo

 

- Más dinamismo

 

Rivales del Volvo C30 T5 R-Design

 

Ya los hemos comentado son todos los hot hatchs que se venden ahora mismo en Estados Unidos.

 

No hay tantos como en Europa donde este tipo de autos causan furor, ni son todos tan extraordinariamente radicales como los que se pueden ver allí, pero aun así hay interesantes propuestas.

 

Estamos hablando del Volkswagen GTI (200 HP), el Mazdaspeed3 (267 HP ), el Mini Cooper John Cooper Works (208 HP), Subaru Impreza WRX (265 HP y 305 HP en la variante STI) o el Mitsubishi Lancer Ralliart Sportback (237 HP).

 

Exceptuando el John Cooper Workds, el precio del T5 R-Design está en la punta del iceberg y con el añadido de esos interesantes extras de los que hemos hablado se queda rondando la barrera de los 35,000 USD.

 

A la espera de la llegada de los nuevos Focus ST y Sonic RS, otra opción interesante (y más económica) pudiera ser el Honda Civic Si, aunque con sus 200 HP se queda algo corto para este mercado.

 

Conclusión

 

El C30 R-Design es una buena muestra de cómo conjugar emociones con refinamiento.

 

Obviamente, el modelo de Volvo no te proporcionará la radicalidad de un Impreza WRX STI, pero si un motor turbo de respuesta generosa y un comportamiento en carrera enérgico.

 

Además, nadie de su competencia puede presumir de una figura tan atractiva como la suya.

 

Sin duda, un producto interesante.

 

Fotogalería del Volvo C30 R-Design 2012.

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