Comienza la verdadera Copa Oro

Comienza la verdadera Copa Oro
Por Sammy Sadovnik
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Tras una etapa de grupos con poco fútbol, muchos goles y un muy bajo nivel comienza este fin de semana la recta final de la Copa Oro 2011. Es el momento de los cuartos de final donde 8 de los “mejores” equipos del torneo siguen con la ilusión de avanzar a la gran final de Pasadena.

 

Un torneo de doce selecciones donde solamente cuatro quedan fuera en primera ronda refleja el nivel de una zona en donde todos los equipos centroamericanos se mantienen vivos.

 

México enfrentará a uno de ellos, Guatemala, un combinado que mezcla jugadores de experiencia con una nueva camada de jóvenes menores de 20 años que lograron una histórica clasificación al Mundial de la categoría en Colombia y que junto a los Ruiz, Pappa, Romero y Contreras buscan cambiar la historia del fútbol chapín.

 

El Tri después de un reparador día de descanso el pasado martes, el primero desde que se concentraron previo al torneo, pudo recuperar el aliento para volver a los entrenamientos para enfrentar la recta final del campeonato con el mismo objetivo, el de ganar la Copa Oro.

 

México es un equipo diezmado, sin olvidar la ausencia de los cinco jugadores separados por dar positivo de Clenbuterol todavía en investigación y la baja de Ricardo Osorio por infección en las vías urinarias, el Tri afrontará la etapa final del torneo con apenas 17 elementos que aspiran, confían y aseguran les basta para llegar al objetivo.

 

Si el equipo de Chepo de la Torre mantiene la regularidad mostrada en la fase de grupos no debería tener problemas en pasar de Guatemala, que si bien es cierto ha mostrado progresos, me parece no le alcanza para dejar en el camino al Tri.

 

El equipo que dirige Ever Hugo Almeida ha probado tres dibujos tácticos a lo largo de igual número de partidos. Arrancó con línea de cuatro con doble contención, dos volantes ofensivos, un enganche y un punta frente a Honduras. Varió a línea de tres con dos carrileros, dos contenciones y dos puntas en la derrota frente a Jamaica y terminó con un 4-4-1-1 en su victoria contra Granada. Esto demuestra por un lado versatilidad de un libreto bien trabajado pero por el otro algunas dudas y variantes en un esquema que el entrenador todavía no termina por definir.

 

México ha sido claro en su trabajo en la cancha, el estilo Chepo se vió marcado desde el inicio. Más allá de los cambios obligados de nombres, el Tri mantuvo su dibujo de 4-4-1-1 con Giovani de enganche o “nueve y medio” dejando a Chicharito solo en el ataque con doble contención y dos volantes abiertos, letales, profundos y muy rápidos como Guardado y Barrera.

 

Con ese esquema México debe llegar el sábado a su partido en New Jersey sin variantes ni sorpresas y sobre ese dibujo Almeida y Guatemala tendrán que contrarrestar los ataques de los volantes, el desequilibrio mostrado por Gio y la definición de Chicharito que se vió algo precipitado frente a Costa Rica.

 

Los números hablan de una superioridad casi absoluta de México sobre Guatemala pero son estadísticas que siempre están allí para ser borradas por la historia reciente.

 

Los chapines tendrán que hacer un partido casi perfecto si quieren avanzar o al menos no entregar tan temprano el encuentro como ocurrió frente al equipo de Lavolpe.

 

México ha demostrado ser el equipo más sólido, solvente y goleador del campeonato. Ha ganado en confianza a pesar del golpe anímico al grupo que significó la salida de los jugadores del positivo de Clembuterol, parece que al contrario se han unido, han encontrado un motivo para seguir adelante y llevar a la selección al punto más alto de la nueva etapa de Chepo de la Torre.

 

En un torneo corto como este lo importante no es como empiezas sino como terminas y si puedes mantener una regularidad en ascenso que te permita llegar a la final, pero claro, hay tendencias y sobre ellas México pica en punta sobre una Guatemala todavía en construcción.

 

Hasta la próxima

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