La final esperada

La final esperada
Por Sammy Sadovnik

Cuando arrancó la Copa Oro todo parece haber estado presupuestado, organizado y calendarizado para que ambas selecciones se encuentren en el Rose Bowl de Pasadena en la gran final. Ni siquiera el segundo lugar de grupo del equipo de Bob Bradley alteró el programa. Estados Unidos tendría que jugar con México el partido final y a estadio llenó.

 

Muchos se preguntan por qué la Copa Oro se organiza cada dos y no cada cuatro años y por qué solamente se juega en este país. Pues bien la respuesta está reflejada en los ocho partido con cartel de “SOLD OUT” que tuvo este torneo incluyendo la final del sábado con más de 103 mil boletos vendidos. Dichas recaudaciones son las que mantienen a todas las confederaciones menores de la Concacaf, son esos dineros los que permiten el desarrollo del fútbol en las diferentes islas del área y finalmente la infraestructura deportiva de los Estados Unidos son el lugar ideal para organizar este certamen.

 

En lo estrictamente futbolístico llegan, qué duda cabe, las dos mejores selecciones no por lo hecho en este torneo, sino por la historia que no miente ni sorprende.

 

A mi en lo particular Estados Unidos no me ha gustado, un equipo sistemático, con pocas ideas, bien estructurado pero dependiente de algunas pocas individualidades que en este campeonato no han marcado diferencia. La apuesta de Bradley por Juan Agudelo y Alejandro Bedoya fue arriesgada ante la lesión de Altidore, ni Dempsey ni Donovan han estado a la altura del campeonato hasta aquí. El entrenador parece haber encontrado su defensa, Cherundolo, Goodson, Bocanegra y Lichaj son las cartas de seguridad de Bradley en la zona baja; en la contención parece todo definido con su hijo Michael y el “alemán”Jermaine Jones, pero es de mediacancha hacia adelante donde parece faltarle ese puntillazo final. Donovan no ha sido titular pero su peso específico en el campo sigue siendo importante, por eso debe ser una carta desde el arranque para la final. Estados Unidos ha venido de menos a más en este torneo y esa situación en un torneo corto como este puede ser fundamental.

 

México por el contrario comenzó goleando, arrasando y pasando por encima a sus rivales de grupo, incluyendo a la Costa Rica de Lavolpe, a quien sorprendió por lo holgado del resultado. Luego se le ganó ajustadamente a Guatemala con un primer tiempo olvidable y frente a Honduras a pesar que también le costó resolvió muy bien con la incorporación de Aldo De Nigris que terminó siendo la figura con un gol y un pase de gol al Chicharito.

 

El Tri se sobrepuso al tema de los jugadores separados por el dopaje positivo. Pudo reforzar con tres elementos defensivos su plantel, de plano uno de ellos Paul Aguilar ingresó unos minutos frente a Honduras. Hoy México parece haber encontrado el sistema, los jugadores y el equipo, esto lo refleja su seguridad en el campo pero todavía le falta a la hora de definir con claridad.

 

México parece haber tenido una primera fase tranquila sin sobresaltos; pero aún deja cierta duda cuando enfrente tiene a equipos que se cierran bien o que no dejan espacios para el desequilibrio por las bandas con Guardado y Barrera que marcan una enorme diferencia. Giovani en la posición de Sinha parece costarle el puesto, frente a Honduras terminó jugando en la posición de Guardado y casi hace el primer gol en los 90 reglamentarios. Mientras Chepo no cuente con Sinha, Gio cumplirá esa posición en la cancha.

 

Hombre por hombre la final se ve pareja, dos escuelas muy distintas, una propositiva, la Mexicana, y otra de distribuir con propiedad y seguridad el balón como la estadounidense. Una agresiva y encaradora por otra más prágmatica, fría y calculadora.

 

El partido no se presentará nada fácil para ninguno de los dos, dientes apretados, pocos espacios y el tratar de mantener el balón en su poder serán las claves del partido. Pero en el mano a mano México me parece superior, cuenta con jugadores que en ese terreno pueden ser desequilibrantes aplicando esa velocidad y dinámica al servicio de la causa.

 

Si México entra al terreno de Estados Unidos le será muy dificíl llegarle con opciones al portero Howard y por el contrario el Tri tendrá que cuidar mucho las proyecciones de los laterales y las pocas opciones a la hora de definir que puedan tener Bedoya o Agudelo.

 

Será una nueva edición del clásico de la Concacaf, será una vez más el encuentro de dos equipos con el mismo objetivo, llegar a la Copa FIFA Confederaciones de Brasil 2013 y aunque suene parádojico el Tri jugará de local ante la selección local. El Rose Bowl será una fiesta y ojalá el fútbol nos regale 90 minutos de grandes emociones.

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