De acuerdo con algunos estimados, alrededor de veinte por ciento de las mujeres embarazadas sienten mucha comezón, y no solo en la barriga sino en todo el cuerpo. Alrededor de una en 100 o 150 sufre una condición de comezón más severa llamada erupción polimórfica de embarazo o EPE. Notarás bultos muy rojos que provocan mucha comezón y que, a pesar de ser tan molestos, no debes preocuparte por ellos. Si solo es comezón general lo que experimentas, prueba suavizar tu piel con alguna crema calmante o pregunta a tu médico si conoce ungüentos o incluso antihistamínicos que puedas tomar para ello (debido a que puede ser una reacción alérgica).
Dos síntomas adicionales que pueden aparecer en esta etapa de tu embarazo (si no lo han hecho aún): estreñimiento y hemorroides. Consumir una dieta alta en fibra puede ayudarte a regularizarte de nuevo. Y dado que el estreñimiento puede contribuir a las hemorroides, es una razón más para comer buenas cantidades de este nutriente. Comienza tu día con un gran tazón de cereal con alto contenido en fibra.
He aquí otros alimentos que contienen buenas dosis de fibra:
Tres higos secos: 5 gramos
Una taza de frijoles horneados: 13 gramos
Un camote horneado: 6 gramos
Una taza de frijoles: 12 gramos
Tres tazas de palomitas de maíz: 3 gramos
Una taza de arroz integral: 3 gramos
Para este momento los oídos del bebé ya son completamente funcionales y él podrá escuchar algunos sonidos fuertes del exterior de tu barriga… incluso podrías sentir que se estremece como respuesta a, digamos, el azote de una portezuela de automóvil. (Y si pudieras ver dentro de tu panza, quizá también notarías que se retuerce a consecuencia del ruido.) Por tanto, ¡continúa hablándole y escuchando música!
Se han formado uñas diminutas en sus manos y ya puede doblar los dedos para formar puños. El primer excremento de meconio de tu bebé se ha formado en su intestino y será excretado poco después de nacer. (Algunos bebés pasan esta popó oscura y espesa al líquido amniótico antes de nacer, lo cual requerirá succión tras el parto para limpiar sus pulmones.)
Si te has ejercitado con diligencia, bien por ti, ¡y también por tu bebé! En este momento de tu embarazo, sin embargo, puedes sentir incomodidad al ejercitarte. Si vas a correr, puedes sentir como si el bebé se te saliera a medio paso (aunque sabes que no será así) y es probable que tu barriga haya crecido hasta el punto en que muchas de las posturas en tu clase favorita de yoga ya no son posibles (la panza te estorba). En lugar de dejarlo todo, busca otros tipos de ejercicios que puedas realizar, como caminar o nadar.
Mantenerte activa te ayudará a controlar tu aumento de peso dentro de límites saludables, te hará sentir mejor emocional y físicamente a medida que avanza tu embarazo y hasta puede facilitarte el parto. Así que, ¡continúa!
Sobre los pechos que gotean: “Tenía alrededor de seis meses de embarazo, estaba sentada frente a mi computadora jugando un juego y, de repente, ¡mi blusa estaba empapada! Todo estaba pegajoso. ¡Me asusté mucho por eso! Mi mamá me explicó que era normal y que mi cuerpo se preparaba para el bebé.” –singlemom2abi




