Veintiséis semanas de embarazo

Veintiséis semanas de embarazo

¿Qué hay de nuevo esta semana?

Veintiséis semanas de embarazo

Tu Cuerpo

Para esta semana es probable que hayas aumentado entre 15 y 22 libras (es lo más típico para esta etapa). Y, con toda franqueza, es posible que estés aterrada por eso. Sabes que es una parte necesaria e inevitable del embarazo pero, al mismo tiempo, ¿cuándo antes engordaste tanto en tan poco tiempo? No es que seas egoísta o superficial por preocuparte por la cifra que aparece en la báscula. Casi todas las futuras mamás se muerden las uñas por lo que sucederá con su cuerpo y si este recuperará la forma que tenía antes del embarazo. Pero he aquí algunas consideraciones: en primer lugar, la mayoría del peso que aumentas no es grasa. Mira cómo se constituye a lo largo de tu embarazo.

El bebé: 6.5 a 9 libras

Líquido amniótico: 2 libras

Placenta: 1.5 libras

Incremento de volumen sanguíneo: entre 3 y 4 libras

Incremento de volumen de fluidos: entre 2 y 3 libras

Útero expandido: 2 libras

Senos: entre 1 y 3 libras

Reservas de grasa y desarrollo de músculos: entre 6 y 8 libras

Total: entre 24 y 32.5 libras

Y en segundo lugar, si hay algo que el montón de mamás famosas nos ha demostrado es que es absolutamente posible recuperar la figura después de la llegada del bebé. Quizá no suceda de manera tan enloquecedoramente rápida como en las estrellas que cuentan con un equipo de entrenadores y chefs para ayudarlas, pero si te empeñas en ello, ¡sucederá! Solo intenta continuar comiendo bien y ejercitándote con regularidad, y no permitas que la aguja de la báscula de moleste tanto.

Tu bebé

¡Ese bebé sabe moverse! Alrededor de esta etapa podrás notar que tu bebé es muy activo: patea, golpea y se retuerce alrededor del interior de tu barriga. Es común entre las semanas 24 y 28, cuando el bebé todavía es muy pequeño y cuenta con suficiente espacio para moverse y abundante líquido amniótico para permitírselo. Quizá sientas que tu bebé salta como respuesta a sonidos fuertes o se tranquiliza cuando lees o platicas con él. Es posible que tu bebé responda al tacto, así que averigua si puedes ponerlo contento y relajado si acaricias tu barriga… o si despierta si le das golpecitos.

Tu vida en este momento

¿Tienes ya un plan de nacimiento… o cuando menos una idea de cómo quieres que ocurra la labor de parto y el parto mismo? Desde luego, tu bebé puede tener otra idea que cambie por completo cualquier plan que hayas concebido. Sin embargo, vale la pena pensar por adelantado en esas cosas, como si deseas que tus familiares estén presentes en la sala de parto, junto con el médico y tu pareja. O quién será responsable de llevar tu maleta al hospital y atenderte una vez que te internes. Otras preguntas: ¿Quieres que un médico te atienda o una comadrona? ¿Planeas un parto sin medicamentos o quieres la epidural? Tu plan de nacimiento puede cambiar y modificarse, por supuesto, a medida que pasan las semanas. Y nada está esculpido en piedra: ¡el nacimiento es una aventura! Pero el hecho de tener todas tus bases mentalmente cubiertas puede ayudarte a sentirte más segura una vez que llegues al hospital.

Mamás como yo / Desearía haberlo sabido

“Mi ombligo ha estado resaltado desde hace meses… incluso desde antes de tener una ‘barriga’ obvia. Me sorprendió porque nunca se me saltó con DD. Durante ese embarazo, solo cambió de ‘metido’ a ‘inexistente’.

Sin embargo, desde hace un tiempo no puedo ocultarlo. Uso blusas y pantalones con cintura alta para intentar esconderlo, pero ni ellos pueden ya contener a la bestia. Ayer me hicieron bromas al respecto en el trabajo.” –amyers099

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