Treinta y dos semanas de embarazo

Treinta y dos semanas de embarazo

¿Qué hay de nuevo esta semana?

Treinta y dos semanas de embarazo

Tu cuerpo

¿Tu caminar se ha convertido en un contoneo? Es muy probable que para este momento así sea. Tu barriga de embarazo ha cambiado tu postura y, como resultado, tu manera de caminar. Además de todo el efecto de pato está la hormona del embarazo relaxina. Su trabajo es aflojar tus articulaciones pélvicas como preparación para el parto; sin embargo, en este momento todo ese espacio adicional de movimiento provoca que te muevas de manera distinta.

En este punto es probable que también te parezca cada vez más difícil tener una buena noche de descanso. Entre la barriga gigantesca, las agruras, las levantadas para hacer pipí y el activo bebé que te golpea toda por dentro, es absolutamente comprensible. ¡Solo haz tu mejor esfuerzo! Abraza esa almohada corporal, intenta dejar de beber líquidos alrededor de una hora antes de irte a la cama y mantén alzada la parte superior de tu cuerpo para que el ácido estomacal se quede donde pertenece. ¡Y duerme, duerme, duerme siesta siempre que puedas!

Tu bebé

¿No sientes que tu bebé se mueva mucho? Después de todo el relajo que hizo hasta este momento, puedes estar preocupada. En realidad es bastante común que los movimientos fetales comiencen a disminuir alrededor de esta etapa. Está apretado adentro de tu barriga y simplemente sucede que tiene menos espacio para moverse. Contar los movimientos fetales durante sus ratos de actividad te asegurará que todo está bien. Si sientes menos que diez movimientos (incluso giros sutiles) en el transcurso de dos horas, llama a tu médico. De lo contrario, relájate y ten en mente que está acurrucado en tu interior, no incómodo.

A partir de esta semana, el vello lanugo que ha cubierto la piel de tu bebé puede comenzar a caerse. Sin embargo, no te sorprendas si le queda un poco; podrías ver algo de vello fino en su espalda u hombros después de nacer. Por lo regular desaparece en las primeras dos semanas.

Tu vida en este momento

A partir de esta semana, es probable que tu médico desee verte con más frecuencia, como cada dos semanas. En tu mes final puede pedirte que vayas a consulta una vez por semana. Todas estas revisiones son excelentes oportunidades para formular las preguntas que tengas sobre el parto y el alumbramiento y comentar tus preocupaciones. ¡Ninguna pregunta es tonta, vergonzosa o insignificante! Lleva una libreta porque es probable que recibas mucha información de tu obstetra que sea difícil de digerir y recordar si no la anotas.

Mamás como yo / Desearía haber sabido

“Un plan de nacimiento es una buena manera de comunicar tus ideas con todos los que te atenderán en el proceso. Si hay un cambio de turnos, no tendrás que revisar constantemente la misma información con cada persona que entre a tu habitación; solo pueden leer tu plan de nacimiento y ponerse en acción de inmediato. También te ayuda a definir con exactitud cuáles son tus expectativas y parámetros.

Cuando has escrito tu plan de nacimiento, puedes descubrir que has respondido preguntas por ti misma que ni siquiera sabías que tenías: medicamentos e intervenciones para el dolor; si quieres al bebé en tu pecho o en el de tu esposo; tus planes con el cordón umbilical… en realidad hay mucha información por revisar.” –smiling2007

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