Treinta y cinco semanas de embarazo

Treinta y cinco semanas de embarazo

¿Qué hay de nuevo esta semana?

Treinta y cinco semanas de embarazo

Tu cuerpo

En cualquier momento a partir de ahora puedes experimentar lo que se llama “expulsión del tapón mucoso”, y no te preocupes, ¡no es tan horrible como suena! Es un pequeño tapón mucoso con un poco de sangre que puedes arrojar cuando vayas al baño. Una vez que hayas expelido el tapón mucoso, el proceso de parto puede comenzar en horas o días; incluso podrían faltar algunas semanas. ¡Es una de las maneras de tu cuerpo de avisarte que el bebé llegará pronto! Para algunas mujeres, el tapón mucoso no sale en la etapa previa al parto, lo cual también es normal. Si la descarga es color rojo brillante o con volumen superior a dos cucharadas, podría indicar un problema, así que informa a tu médico.

Tu bebé

El pequeño está ocupado en acumular grasa corporal y almacena hasta media libra por semana de ahora en adelante. De hecho, durante las últimas seis semanas de embarazo tu bebé puede aumentar varias libras. Si tu médico tiene alguna preocupación acerca del bienestar del bebé (por ejemplo, si nota que los movimientos fetales han disminuido de súbito), puede ordenar una prueba de no estrés para asegurarse de que el bebé realmente está bien allá adentro. Durante la prueba te colocan un monitor fetal en la barriga y un técnico registrará el ritmo cardiaco del bebé como respuesta a sus meneos y giros. Lo normal es que el ritmo cardiaco aumente cuando el bebé se mueve, pero si sigue bajo podría ser señal de dolor y tu médico podría solicitar más pruebas.

Tu vida en este momento

¡Empaca tus maletas! No es demasiado pronto para tener listas tus cosas para el hospital. Desde luego, la maleta podría estar lista frente a la puerta durante varias semanas, pero eso es mejor que encontrarte entre las futuras mamás que tuvieron que correr al hospital sin ella porque esperaron demasiado. Además de los artículos obvios, como un cepillo de dientes, quizá debas empacar una bata para usarla después del parto (esas batas de hospital son muy abiertas y, um, reveladoras). Y asegúrate de elegir un atuendo para regresar a casa que no apriete tu vientre; considera que no recuperarás tu cintura de inmediato. Tal vez quieras incluir ropa para llevar al bebé a casa y tu almohada de lactancia, si la tienes. ¡Oh, y no olvides a tu pareja! Él también debe llevar ropa y artículos de aseo personal. Y es buena idea agregar una almohada y una manta. Es probable que tenga que dormir en un sofá-cama en tu habitación, así que, mientras más cómodas puedas hacer las circunstancias, ¡mejor! Feliz empaque.

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