Cuarenta semanas de embarazo

Cuarenta semanas de embarazo

¿Qué hay de nuevo esta semana?

Cuarenta semanas de embarazo

Tu cuerpo

¡Woo-hoo! ¡Llegaste a tu fecha de parto! Pero, oye… ¿dónde está el bebé? Desde luego, sabías lo reducidas que eran las probabilidades de tener a tu bebé en la fecha programada. Sin embargo, cuando el día llega y pasa, no puedes evitar sentirte decepcionada. ¡Es natural! En este punto estás taaan emocionada por conocer a tu pequeño. También es probable que estés más que dispuesta a dejar de estar embarazada. ¡Pero, aguanta! La realidad es que solo cinco por ciento de los bebés nacen en la fecha programada y muchos bebés llegan tres semanas antes o hasta dos semanas después. ¡Pronto conocerás a ese pequeño!

En tu siguiente revisión quizá debas preguntar a tu médico en qué punto considera inducirte el parto. Tal vez desee permitir que la Naturaleza siga su curso y averiguar si entras en labor de parto por ti misma en algún momento durante la siguiente semana o la próxima. O por una variedad de razones (si rebasas la semana 41 o 42, ya se te ha roto la fuente pero la labor de parto no ha iniciado o experimentas complicaciones que pongan en riesgo al bebé, por ejemplo), puede decidir inducir el parto.

Averigua lo que puedes esperar. Y si no has recibido instrucciones sobre cuándo debes llamar al médico si la labor no se presenta de manera natural, pide detalles al respecto ahora. Tu proveedor de cuidados de la salud también debe informarte cuándo acudir a la clínica de maternidad o al hospital… y otras cositas, como si es conveniente comer al inicio del trabajo de parto (a menudo está bien). Quizás hayas escuchado que es momento de ir al hospital cuando las contracciones ocurran cada cinco minutos durante una hora, pero ten presente que tal vez debas partir antes si tu labor de parto está progresando con rapidez. Esto puede variar en cada mujer y en cada proveedor de cuidados de la salud. Tu mejor opción es seguir las instrucciones de tu médico con exactitud, pues son personalizadas para ti y tu embarazo único.

Tu bebé

¿Listo para el día de tu examen, pequeño? Al instante de nacer, un equipo de médicos y enfermeras (si estás en un hospital o clínica) lo examinarán con toda seriedad. Después de un rápido abrazo de mamá (¡esa eres tú!), será pesado, medido, limpiado y envuelto en acogedoras mantas. Oye, ¡incluso en una cálida sala de partos hace frío en comparación con el ambiente estable al cual estaba acostumbrado tu recién nacido!

Se le tomarán huellas de los pies y recibirá un ungüento o solución de antibiótico en los ojos para impedir infecciones, además de una inyección de vitamina K para ayudar con la coagulación de la sangre. Tu recién nacido también recibirá una calificación APGAR. Esta prueba es una medida general de la salud del bebé. Tu médico evaluará cinco factores: ritmo cardiaco, respiración, tono muscular, reflejos y color. ¡Este es un caso cuando un bebé completamente rosado que llora y es vigoroso se considera algo grandioso! Las calificaciones APGAR corresponden a una escala de 0 (más baja) a 10 (más alta). No te entristezcas si tu bebé no obtiene una calificación “perfecta”: la mayoría de los bebés tienen 7, 8 o 9 en un parto normal y saludable.

Tu vida en este momento

Entre la pasmosa cantidad de pensamientos que cruzan por tu cabeza en este momento, este puede ser uno de ellos: ¿Qué tal si necesito una episiotomía? ¡Auch! Esto es lo que debes saber sobre el procedimiento: una episiotomía es una incisión que se realiza entre la abertura vaginal y el ano, misma que agranda la abertura vaginal cuando emerge la cabeza del bebé y que, de acuerdo con la creencia de los médicos, puede ayudar a una mujer a evitar un trauma innecesario en el perineo cuando nace el bebé. Sin embargo, existe un debate continuo al respecto. Algunos médicos dicen que es mejor permitir que una mujer se desgarre de manera natural (si es que lo hará) en lugar de cortarla.

Si todavía no discutes el tema con tu obstetra, averigua cuál es su postura al respecto y expresa cualquier opinión que tengas. ¡Y luego intenta no preocuparte por eso! Muchas mujeres no se desgarran. También es bueno saber: el masaje del perineo (que debe comenzar alrededor de un mes antes de tu fecha programada, más o menos entre las semanas 34 y 36) puede ayudar a estirar con suavidad esta sensible área antes del parto, a hacerte más cómodo el alumbramiento y a reducir la probabilidad de desgarre, trauma o necesidad de una incisión allá abajo. Tu proveedor de cuidados de la salud puede darte todos los detalles para hacerlo.

Mamás como yo / desearía haberlo sabido

“Las compresas frías para el perineo fueron grandiosas. Cuando se me terminaron, DH fue a la farmacia y compró bolsas de gel fríos/calientes que pude usar con un segundo par de pantaletas sobre las pantaletas de malla que te dan en el hospital. Las enfermeras me dieron más cuando salí del hospital; ¡supongo que sintieron lástima por mí dado lo largo que fue mi parto!” –shijin13

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