April 29, 2013

Cómo criar a niños cultos

Cómo criar a niños cultos

Es poco probable que las clases de prescolar conviertan a tu pequeño en experto en alguna actividad, pero muchas de ellas valen la pena. Para empezar, aprovecha los recursos de la ciudad para que tu hijo pueda convivir con otros niños. Esto ayudará a su desarrollo y a encontrar lo que le apasiona hacer.

 

Programas de museos

 

Casi cualquier clase, serie o taller que se ofrecen en un museo infantil estará diseñado para su grupo de edad y son una apuesta segura. Pero, ¿sabías que casi todos los museos (de “adultos”) patrocinan montones de actividades excelentes, la mayoría de las cuales son gratuitas e incluidas en el precio de entrada?

 

El Museo de las Bellas Artes de Houston ofrece eventos gratuitos para la familia, llenos de relatos, actuaciones, y talleres.

 

El High Museum de Atlanta ofrece clases para bebés los jueves, mediante las cuales reúnen a niños entre 2 y 5 años de edad para ver obras de arte, y luego crear obras maestras.

 

En el Estudio Familiar mensual del Museo de Arte Moderno de San Francisco, los niños pueden invertir tres horas en actividades prácticas vinculadas con las colecciones del museo. ¿Para qué gastar tu dinero en clases de artes y manualidades cuando puedes obtener instrucción gratuita de expertos en programas como estos?

 

Yoga para niños

 

¿A quién no le gusta el yoga? Los estudios de yoga equipados sólo para niños han surgido por todo el país. Y parecen existir buenas razones para tanta fanfarria: el yoga enseña a los niños desde edad temprana a “escuchar” y controlar sus cuerpos a través de técnicas de respiración; el ejercicio fomenta la flexibilidad y la fuerza, al tiempo que libera estrés; su mezcla de dominio físico y su naturaleza no competitiva pueden ayudar a construir autoestima. Además, el enfoque interior, dicen, proporciona un tiempo de descanso de la ciudad.

 

A esta edad, desde luego, en realidad todo se refiere al juego. Y el yoga para menores adapta poses adultas (asanas en hindú) a las necesidades musculares y esqueléticas de los cuerpos de los niños (lo cual significa no mantener las posturas por periodos largos y eliminar las posiciones inversas, como pararse de cabeza); además recurre a nombres fantásticos de animales para estimular la imaginación.

 

Nombra a una niña de tres años de edad a quien no le encantaría transformarse en mariposa (sentada en el suelo con las rodillas separadas y los pies juntos y luego mover las piernas hacia arriba y hacia abajo) o estirarse como gato (apoyarse sobre rodillas y manos y arquear la espalda).

 

¿Qué opinas de la yoga para niños?

COMENTARIOS