Tu bebé de 17 semanas

Tu bebé de 17 semanas

Comienza a babear

Tu bebé de 17 semanas

Tu bebé

¿Ya comenzó a babear tu bebé? Muchos bebés de 17 semanas son verdaderos monstruos de babas. Entre eso y la acción constante de roer sus manos, muchos padres asumen que un diente brotará en cualquier momento. Por lo regular el primer diente sale entre los cuatro y seis meses de vida. Sin embargo, la dentición es un proceso, lo cual significa que es probable que el babeo aparezca y desaparezca durante el transcurso de un mes o dos antes de que por fin veas un pequeño y dulce dientito en esas encías. Para mantener cómodo a tu bebé, dale muchos objetos que pueda morder. Existe una variedad de anillos artificiales para dentición en el mercado, pero ten cuidado: algunos contienen ftalatos y/o Bisfenol-A (BFA), ambos químicos potencialmente tóxicos que han sido relacionados con ciertos tipos de cáncer, pubertad temprana y enfermedades de la tiroides. Un trapo congelado es otra gran manera de calmarlo (humedece, exprime y congela antes de dárselo al bebé); a la mayoría de los bebés les encanta la sensación fría y rugosa en sus encías. Otros aditamentos naturales para la dentición son las zanahorias crudas (esto solo funciona si el bebé todavía no tiene dientes, ¡y si tú lo supervisas!) o tus dedos limpios y secos. Si tu bebé aún está incómodo, frota un analgésico oral, como Baby Oragel, en sus encías o dale acetaminofeno o ibuprofeno (pregunta a tu médico o al farmacéutico la dosis adecuada).

Además de la salida de los dientes, el color de los ojos y el cabello de tu bebé pueden cambiar este mes. Por ejemplo, la mayoría de los bebés de piel clara nacen con los ojos color azul pizarra, pero alrededor de los primeros seis meses de vida de tu bebé, el color puede cambiar a verde, gris o miel. (Los ojos marrón oscuro tienden a conservar ese color.) Mientras tanto, el cabello de tu bebé puede desarrollar todo un nuevo look. Si nació con la cabeza llena de cabello oscuro, puede comenzar a perderlo y a poblarse de cabello nuevo, fino y de color claro. O tu pequeño calvito puede comenzar a lucir una capa de pelusa como de durazno. En términos intelectuales, ¡tu pequeño se ha vuelto sofisticado! Ahora puede identificar patrones básicos y hasta nota el número de objetos en una imagen. Reserva un poco de tiempo cada día para leer y jugar. Además, cambiar de vez en cuando su ambiente, incluso algo tan simple como mover su silla alta al otro lado de la mesa, lo ayuda a mantenerse interesado y emocionado por lo que lo rodea.

Tu vida

Hablemos ahora de un horario para ti. Tu bebé no es el único que necesita comer, dormir, ejercitarse o descansar. Como mamá primeriza, es fácil dedicarte tanto en las necesidades de tu bebé que en verdad olvidas las propias. Sin embargo, tanto tú como tu bebé (¡por no mencionar a tu marido!) estarán más sanos y felices si tú estás centrada y relajada. Comienza por hacer una lista de todo lo que tiene que suceder en un día. ¡Asegúrate de incluir sueño y ejercicio! Una vez que lo hayas anotado todo, busca maneras de combinar tareas. Tú necesitas ejercicio y el bebé tiene que ir a la guardería. ¿Es posible que conduzcas el auto hasta la guardería y que camines a tu trabajo desde allí? O quizá puedas programar citas de caminata con alguna amiga. Tu bebé disfruta su tiempo fuera de casa y tú te ejercitas y te das tiempo para ponerte al corriente con una amiga. Ahora que tu bebé se ha adaptado a un horario más o menos predecible, te parecerá más fácil destinar tiempo para el aseo de la casa, relajarte y el sexo. Aprovecha las siestas de tu bebé y planea algo de tiempo para adultos durante esas siestas de fin de semana o para cuando el bebé esté acostado en su cama por la noche. Y a pesar de que a los bebés les encanta la rutina, también necesitan experiencias nuevas. Entonces, solo recuerda darte tiempo para cambiar el horario de tu bebé alguna vez. También considera cómo funciona el horario para ti. Si descubres que el horario te estresa de cualquier manera, ¡descártalo! Desde luego, algunas mamás prefieren improvisar, y si eso funciona para mamá y bebé, también está bien.

Mamás como yo

El bebé se enferma: Siempre uso un humidificador en frío en su habitación cuando duerme allí por las noches; no para las siestas sino en la noche, cuando está allí más tiempo. Cuando está enferma, cambio a un vaporizador. – turedm0m.

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