Tu bebé de 2 semanas

Tu bebé de 2 semanas

¿Sabías que tu bebé ya tiene un sentido bien desarrollado del gusto y el olfato?

Tu bebé de 2 semanas

Tu bebé

Los recién nacidos prefieren los sabores dulces a los amargos (no es coincidencia que la leche materna sea dulce…), ¡y pueden identificar a sus mamás por medio del olor! Los bebés de dos semanas de nacidos se vuelven hacia un paño impregnado con la leche de su madre y se alejan de un paño impregnado con la leche de otra mujer. Ni hablemos de una conexión instantánea. ¡Sorprendente!

No te preocupes si tu bebé parece excepcionalmente quejoso, en especial durante la tarde. Muchos bebés desarrollan periodos de quejidos alrededor de dos semanas después de nacer. El llanto no necesariamente significa que algo está mal; algunos expertos creen que el llanto temprano es una manera del bebé de liberar estrés. Revisa tu lista de cosas que el bebé podría necesitar (cambio de pañal, sueño, comida, etcétera). Intenta envolver a tu bebé o moverlo de arriba abajo mientras lo meces de un lado al otro. No te preocupes demasiado si continúa quejándose a pesar de tus esfuerzos. Desde luego, confía en tus instintos sobre lo que te parezca normal y lo que no.

La mayoría de los recién nacidos también tienen un brote de crecimiento alrededor de las dos semanas; por tanto, no te extrañe que tu bebé quiera alimentarse con más frecuencia ahora. Adelante, aliméntalo siempre que esté hambriento con biberón o pecho. Si le das pecho, los alimentos frecuentes son la manera de la Naturaleza de incrementar el suministro de leche. Mientras más come el bebé, más leche produce tu cuerpo. ¡Genial! ¿No? Después de unos cuantos días de alimentación casi constante, tu provisión de leche habrá igualado las necesidades de tu bebé y la alimentación disminuirá de nuevo a una respetable cantidad de ocho a doce veces por día. ¡Uf!

Si experimentas cualquier problema, duda o preocupación acerca de la sujeción, el suministro o cualquier otro tema relacionado con la lactancia, acude a tu amistoso consultor de lactancia en tu vecindario. Esa persona te hará sentir mucho mejor (¡incluso si te dice que estás haciéndolo todo muy bien!) y puede ayudarte a recuperar el control en la mayoría de los problemas. ¡Muchas mamás que conocemos y que tuvieron problemas de lactancia desean haber acudido antes al consultor de lactancia! Es probable que sus servicios también estén cubiertos por tu seguro de gastos médicos.

También asegúrate de colocar de espaldas a tu bebé para dormir por las noches o para que tome la siesta; también retira la ropa de cama floja o suelta de su área para dormir. Estas precauciones reducirán el riesgo de que sufra síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), el cual ocurre de manera inesperada y sin causa aparente. El SMSL es la causa principal de muerte entre infantes de menos de un año de edad y la posición de espaldas al dormir es la medida de prevención más importante que puedes tomar.

Tu vida

Es probable que estés aturdida, confundida y muy, muy cansada. Cuidar a un bebé es un trabajo arduo y es perfectamente normal que en ocasiones te sientas irritada, abrumada e incompetente. El “baby blues” es extremadamente común y afecta a entre 70 y 85 por ciento de las mamás primerizas. Sin embargo, si descubres que te sientes demasiado ansiosa, temerosa o culpable, o tienes pensamientos incómodos acerca de lastimarte a ti misma o a tu bebé, llama de inmediato a tu proveedor de servicios de salud. Podrías sufrir depresión post-parto, una condición común y totalmente tratable.

Esta semana, si todavía no sucede, es posible que tu pareja haya regresado a trabajar y que las visitas disminuyan. Si la idea de atender a tu bebé por ti misma te asusta, ¡considérate una mamá totalmente normal que se preocupa por su bebé! Esta será tu estrategia: no hagas nada que no sea absolutamente necesario. Es en serio. No necesitas preparar la cena todas las noches (¡que viva el servicio a domicilio!), escribir todas tus notas de agradecimiento o incluso lavar la ropa. Tu trabajo esta semana es cuidarte a ti misma y a tu bebé. Eso es todo. ¡Es mucho! Entonces, duerme cuando tu bebé duerma, come alimentos saludables y disfruta cada momento. (¿Estás tomando millones de fotos al día?) ¡Y también acepta la ayuda! ¿Tu mamá o la de tu marido preguntan una y otra vez qué pueden hacer por ti? Ponlas a trabajar: recoger la casa, preparar la cena o lavar los montones de ropa que son inevitables cuando llega un bebé.

En términos físicos, es probable que sientas dolor. Continúa tomando ibuprofeno según lo requieras y mantén limpia y seca tu episiotomía y/o tu cesárea. Si notas cualquier signo de infección (rubor, inflamación, olor o secreción y/o tienes fiebre), contacta de inmediato a tu médico.

Mamás como yo

Cuídate que puede parecer que ya estás fuerte, pero es necesario tener precaución

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