Tu bebé de 25 semanas

Tu bebé de 25 semanas

Su primer diente

Tu bebé de 25 semanas

Tu bebé

Justo cuando creías que tu bebé se adaptaba a un horario de sueño agradable y predecible, algo sucede, como un nuevo diente o un brote de crecimiento, y lo desordena todo. A pesar de que la mayoría de los bebés ahora duermen entre once y quince horas al día, no es poco común que tengas que despertar de nuevo en la madrugada. ¡Levantarte a las tres de la mañana es mucho más difícil cuando tu cuerpo se ha acostumbrado de nuevo a dormir toda la noche!

La dentición no es un desayuno campestre para tu bebé. Los dientes que empujan contra sus encías pueden causar dolor e incomodidad, lo cual tiende a ser más notable durante la noche, cuando hay menos cosas que lo distraigan de su dolor. La enfermedad es otro motivo para los despertares renovados durante la noche. Los bebés también pueden despertar por la noche para practicar sus habilidades para gatear, arrastrarse o sentarse. Es como si su mente y su cuerpo no pudieran desconectarse después de un día entero de actividad.

Si el horario para dormir de tu bebé se ha alterado por cualquier motivo, depende de ti que se restablezca. Sé consistente con su rutina para dormir. A continuación decide cómo quieres atender las llamadas de tu bebé a medianoche. Si no puedes soportar escuchar llorar a tu bebé, acude a él pero mantén las luces apagadas e intenta darle palmaditas en la espalda en lugar de cargarlo; en ocasiones, tu presencia es todo lo que necesita para volver a dormir. La siguiente vez puedes intentar cantarle sin tocarlo. Otra opción es simplemente dejar que tu bebé se queje durante un rato. Siente la libertad de acudir a él si sus lloriqueos se convierten en un llanto franco, pero primero dale unos segundos. Puede sorprenderte su capacidad para calmarse solo.

Durante el día, mantén activo a tu bebé. A la mayoría de los infantes de seis meses de edad les encantan las sillas mecedoras, los centros de actividades y los columpios para bebés. También les gustan los juegos activos. Tu pequeño ahora puede estirarse y sujetar un objeto con todo el puño, así que intenta dispersar algunos juguetes interesantes –bloques, sonajeras- fuera de su alcance y verás lo que hace.

Tu vida

¿Te sientes un poco desaliñada últimamente? Encontrar un guardarropa cómodo y chic para mamá no es una tarea fácil, en especial cuando todavía tienes algunas libras de peso adicional por el embarazo. Además, es probable que tus prioridades de vestimenta hayan cambiado. Las prendas de lavado exclusivo a mano y de alta moda son cosa del pasado; la ropa que no se arruga y de fácil cuidado es lo que corresponde.

Un grandioso par de pantalones de mezclilla y una divertida camiseta pueden lucir fabulosos, pero anima tu humor cambiándolos de vez en cuando. Comienza con lo que ya tienes pero dale una perspectiva diferente. Intenta ponerte un cinturón con una camisa blanca y lisa. Calza zapatos planos de ballet en lugar de tenis. Y considera ponerte un vestido y una mascada casual la próxima vez que salgas con el bebé. En verdad, no hay nada más sencillo. La mayoría de los vestidos disimulan el volumen de tus curvas, lo cual los convierte en una opción favorecedora y amigable con tu figura.

Desde luego, también hay un momento y un lugar para vestir de fachas. Si tus viejos pantalones de yoga te hacen sentir feliz, ¡adelante!

Mamás como yo

Soy una fiel promotora de las señas para bebés. La primera seña que enseñé a Meg fue “leche”, seguida por “más”. Comenzó a hacer señas alrededor de los ocho meses de edad. Poco después de esas señas aprendió “pelota”, “por favor” y “gracias”. El lenguaje de señas no solo ayudó a impedir algunos berrinches, sino también fue una forma divertida de comunicarnos. Cuando dábamos caminatas alrededor de la cuadra, ella me hacía señas cuando veía un pájaro o cuando escuchaba ladrar a un perro. Sus capacidades verbales también se desarrollaron con gran rapidez. -megsmomswany

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