Tu bebé de 30 semanas

Tu bebé de 30 semanas

Tu bebé ya puede masticar y tragar con facilidad

Tu bebé de 30 semanas

Tu bebé

¿Tu bebé ya descubrió la clave para comer? Quizá ya sea momento para avanzar hacia los alimentos más sólidos. A los siete meses de edad, los reflejos de masticar y tragar de tu bebé están bastante desarrollados. Servirle alimentos más rugosos ahora permite que tu bebé se acostumbre a la textura en pequeñas dosis, antes de avanzar a la comida de mesa hecha y derecha.

Si tú preparas tu propia comida para bebé, deja de agregar tanta agua o leche. En lugar de buscar obtener un puré suave, deja unos cuantos trozos pequeños. (A pesar de que el ahogamiento ya no es una amenaza importante, todavía es buena idea evitar los trozos grandes.) También puedes intentar cosas como queso cottage o requesón molido, frutas o vegetales cocidos y molidos o pera o manzana ralladas.

No te preocupes por lo mucho (o poco) que come tu bebé. En este momento, comer es solo una práctica; la leche materna o la fórmula aún son la fuente principal de nutrición.

Hablando de leche materna… ¿ya intentó morderte tu bebé? No es poco común que los bebés experimenten con sus nuevos dientes, ¡pero eso no significa que necesites convertirte en mordedera! Si tu bebé te muerde, con firmeza y calma dile “no morder” y retíralo de tu pecho. Tu bebé entenderá el mensaje muy pronto.

En términos físicos, tu bebé puede haber descubierto sus, mmm, partes privadas. Los bebés a esta edad están fascinados con su cuerpo, así que cuando les quitas el pañal, sus manos pueden ir directo a su pene o vagina. ¡No te asustes! Después de todo, ¿te asustaste cuando tu bebé empezó a jugar con sus pies? Para tu bebé es lo mismo: simplemente está aprendiendo sobre su cuerpo. Ahórrate la charla sobre el juego del doctor para después.

Tu vida

Los días de enfermedad. Son la perdición en la existencia de una mamá que trabaja. ¿Qué haces cuando tu bebé está enfermo y necesitas ir a trabajar?

Idealmente podrías quedarte en casa con tu hijo febril, pero eso no siempre es posible. Por desgracia, tampoco es siempre posible enviar a tu bebé a la guardería. Si tu bebé tiene fiebre alta o una enfermedad contagiosa, necesitará quedarse en casa hasta que se recupere.

Tu mejor opción es planear por adelantado. Un proveedor de cuidado de respaldo, como una abuela o amiga amorosa, puede ser un salvavidas. Si eso no es posible, averigua si puedes trabajar desde casa. Desde luego, es más recomendable discutir las opciones del trabajo en casa con tu jefe antes de que tu bebé enferme. De igual manera, sé realista en cuanto a lo que puedes lograr mientras cuidas a tu bebé enfermo. Organízate para trabajar temprano o tarde u otro día para ponerte al corriente.

Otra opción es dividir ese día con tu pareja. Él se queda en casa por la mañana mientras tú vas a trabajar; luego tú tomas las labores de atención al enfermo por la tarde mientras él va a la oficina. Como es obvio, esta opción solo funciona si los dos tienen trabajos flexibles.

Sin importar lo que hagas, realiza acciones concretas para permanecer saludable. Es fácil descuidar tus propias necesidades de sueño y nutrición mientras cuidas a un bebé enfermo, pero es absolutamente esencial que prestes atención a tu propio bienestar. No servirás de nada, ni en tu casa ni en la oficina, si también te enfermas.

Mamás como yo

Sé que es probable que algunas de las preguntas que nunca pensé preguntar aún sean válidas. Preguntas para la guardería: 1) ¿Cuál es su política cuando un bebé enferma? ¿Cuándo se envía a un niño a casa o se le pide que se quede en casa? ¿Un niño enfermo se separa de alguna manera del resto hasta que el padre llega a recogerlo? ¿Cómo se enfrentan las emergencias? Por ejemplo, ¿qué ocurre en caso de tener que llamar al 911 por un niño (pregunto porque eso ocurrió en la vieja guardería por un niño que tenía fiebre de 105 grados y parecía no responder)? Si es una guardería en casa y no hay otros adultos allí, ¿cómo se maneja esa situación? –twolittlemen2love

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