Tu bebé de 34 semanas

Tu bebé de 34 semanas

Tu bebé ya sabe que tú representas protección y seguridad

Tu bebé de 34 semanas

Tu bebé

¿Tu pequeño esconde la cabeza en tu hombro cuando personas desconocidas platican contigo en el supermercado? Muchos bebés lo hacen, en especial cuando se aproximan a la marca de los nueve meses. En muchos sentidos, su recién descubierto temor es un producto de su creciente conciencia. Tu hijo ahora reconoce con claridad la diferencia entre tú y “los otros”. También sabe que tú representas protección y seguridad. ¿Esas otras personas? ¡No está tan seguro!

A pesar de que puede ser frustrante o vergonzoso ver que tu hijo se aleja de personas perfectamente amables (a menudo se incluyen los abuelos), lo mejor que puedes hacer es seguir el camino que indique tu hijo. Déjalo que se pegue a ti mientras hablas con la otra persona. No lo presiones para que salude o interactúe en manera alguna. Solo continúa con lo que haces. Cuando él vea que a ti te agrada la otra persona y confías en ella, es probable que se abra un poco.

Desde luego, muchos adultos bienintencionados intentarán apresurar la amistad. Pueden extender los brazos hacia tu bebé o tratar de hacerle cosquillas. No dudes en hacerles saber que tu bebé se siente un poco incómodo en ese momento. Pon cierta distancia entre ellos y tu bebé cargándolo con el otro brazo. Cuando esté listo, saludará.

En términos físicos, tu bebé puede estar listo para ponerse de pie. ¿El único problema? ¡Todavía no sabe cómo bajar! Sin importar lo frustrante que esta etapa sea para ti –y créenos, “rescatar” a tu bebé de la posición de pie muchas veces al día puede volverse aburrido después de un rato-, ¡imagínate cómo debe sentirse tu bebé! Siempre que sea posible, rodéalo de suavidad en caso de que se caiga. No tienes que volverte fanática de la tarea; ¡seguirlo con almohadas es demasiado! (¡Y ni se te ocurra envolverlo con empaque de burbujas!) Los golpes y los hematomas forman parte del proceso. Si (¡cuando!) se cae, pon cara feliz y simplemente di: “¡Oh-oh!” o “Ups”. Recuerda, tu bebé registra tus estados de ánimo; por tanto, si tú eres presa del pánico, él hará lo mismo.

Por diversión intenta colocar a tu bebé en el suelo, cerca de un espejo de cuerpo completo. Quedará fascinado con su reflejo e intentará jalarse para pararse. ¡Puede incluso sonreír, saludar con la mano o hablar con el bebé del espejo! Y la mejor parte es cuando ya comienza a comprenderlo. Pronto notará que, cuando mueve la mano, el otro bebé también se mueve… de la misma manera. Cuando eso ocurre, es momento de anotar otro hito intelectual: ¡tu bebé reconoce su propio reflejo!

Tu vida

Destetar o no destetar, esa es la pregunta.

Muchas mamás piensan en el destete alrededor de este tiempo, pero si la lactancia marcha bien, no existe razón alguna para dejarla. Sí, tu bebé tiene algunos dientes y sí, ya come comida de mesa, pero la leche materna continúa siendo una excelente fuente de nutrición. De hecho, en este momento, 75% de su nutrición proviene de la leche materna o de la fórmula.

No prestes atención a la gente que te pregunta “¿todavía le das pecho?” o, más terminante, “¿durante cuánto tiempo más le darás pecho?”. La American Academy of Pediatrics recomienda un año completo de lactancia (o más). No hay nada anormal en dar leche materna a un bebé de ocho meses, a pesar de que muchas personas impliquen lo contrario.

Pero si no disfrutas la lactancia, si se convierte más en un fastidio que en un placer, quizá sea momento de dejarla. Puede resultar difícil encontrar tiempo para sacarte la leche en el trabajo y, para muchas mamás, tantas incomodidades no valen la pena después de un tiempo.

Si decides destetar a tu bebé, deja una comida a la vez, idealmente una comida no tan importante. (Por lo regular el alimento previo al sueño nocturno es el último en desaparecer.) Destina más tiempo para las caricias durante el día, para facilitar la transición del bebé. Ofrécele muchos alimentos y bocadillos saludables. Aún es demasiado pronto para que beba leche de vaca, pero no es demasiado pronto para el vaso entrenador. Llena el vaso de fórmula y mira a tu bebé. Puede requerir algunos intentos, pero descubrirá cómo usarlo más pronto que tarde.

Mamás como yo

Después de Navidad me di cuenta de que teníamos demasiadas cosas, así que dividí sus juguetes y guardé la mitad en el armario para visitas. Supongo que los rotaré para darle variedad. –ladybug_jenn

COMENTARIOS