Tu bebé de 36 semanas

Tu bebé de 36 semanas

¿Ya pronunció tu bebé sus primeras palabras?

Tu bebé de 36 semanas

Tu bebé

¿Ya pronunció tu bebé sus primeras palabras? Si no, quizá lo haga pronto. La mayoría de los bebés dicen “mamá” o “papá” primero (lo cual, coincidentemente, suena muy similar al balbuceo de un bebé típico). Sin embargo, que no te sorprenda si tu pequeño opta por algo original, como “oche” (“coche”). A los nueve meses de edad, las verdaderas personalidades de los bebés comienzan a resplandecer y a algunos les encantan los coches más que ninguna otra cosa en el mundo.

Las primeras palabras de tu bebé no se parecerán mucho a un lenguaje verdadero. Al principio notarás que él hace el mismo sonido para el mismo objeto (“¡oche!”, “¡oche!”, cada vez que vea un coche, por ejemplo). Con el tiempo, mientras tú refuerzas la palabra adecuada para el objeto deseado (“sí, ese es un coche”), él agregará los otros sonidos. Para cuando cumpla tres años de edad, ¡no podrás hacerlo callar!

El lenguaje incipiente de tu bebé es un reflejo obvio de su creciente capacidad cognitiva. Ya puede crear imágenes mentales de las palabras; ahora, cuando tú dices “coche”, él forma una imagen de un coche en su mente. También comienza a comprender el concepto de causa y efecto. Tú puedes aprovechar esa comprensión para crear rutinas simples y predecibles para tu bebé. Una rutina consistente para ir a la cama de baño-cuento-cama ayuda a tu bebé a saber lo que puede esperar. Él aprende que la hora de bañarse precede a la hora de ir a dormir y que los baños son seguidos por tiempo para acurrucarse. Lo creas o no, ¡los bebés florecen con la predictibilidad!

Una palabra de advertencia: mantén simple la rutina. Lo último que deseas o necesitas es un ritual elaborado de catorce pasos que debes cumplir con toda precisión antes de que tu bebé se vaya a dormir.

Tu vida

Las rutinas también son buenas para mamá y papá. Los bebés multiplican la carga de trabajo por alrededor de mil; tener una rutina diaria, semanal y mensual puede ayudarte a controlar todo lo que necesitas hacer.

Comienza por anotar las tareas diarias, como hacer la cama, trabajar y preparar la cena. Agrega las cosas que quieres hacer –ejercicio, por ejemplo- pero que de alguna manera siempre postergas. Después, ponte creativa. ¿Puedes añadir un poco de ejercicio después de tu ducha? Quince minutos de entrenamiento de fuerza es mejor que nada. También puedes intentar combinar actividades. Si eres lo bastante afortunada para vivir cerca de tu trabajo, ¿por qué no intentas caminar? O planea una caminata vespertina con tu bebé.

Las rutinas semanales y mensuales son grandiosas para esas tareas que deben hacerse de vez en cuando, como cambiar el filtro del horno y la compra de víveres. Asegúrate de destinar un poco de “tiempo para mí”. Concédete una tarde por semana (o incluso media hora) para realizar un pasatiempo. Planea una cita nocturna con tu pareja. Y programa algo de tiempo para el sexo.

Desde luego, con un bebé en casa, las cosas pueden cambiar de un momento a otro, ¡así que sé flexible!

Mamás como yo

Cuando ella tiene resfriado, me doy una ducha muy caliente y la siento en su silla bumbo en el baño para que pueda respirar el vapor. Eso parece ayudar a su congestión. También puedes intentar levantar su cuna unas cuantas pulgadas en la cabecera, para ayudar a la mucosidad a drenar con más facilidad. ¡Espero que esto te ayude! Y espero que tu pequeño se sienta mejor pronto. -stormflowers

COMENTARIOS