Tu bebé de 45 semanas

Tu bebé de 45 semanas

Tu bebé puede seguir órdenes

Tu bebé de 45 semanas

Tu bebé

Las capacidades cognitivas de tu bebé en verdad están creciendo. Ahora puede seguir órdenes sencillas y de un solo paso, como “Ve por tus zapatos”. Sin embargo, si agregas demasiadas palabras, como “Ve por tus zapatos y tu abrigo”, es probable que se confunda. Motiva las incipientes habilidades del lenguaje de tu bebé rodeándolo de palabras. Narra tus actividades y dile los nombres de los objetos comunes. Juega a “cabeza-hombros-rodillas-y-pies” con él; a la mayoría de los bebés les encanta identificar las partes del cuerpo. Usa el juego como oportunidad para introducir conceptos como “arriba”, “abajo”, “adentro”, “afuera”, “encima” y “debajo”. También escucha a tu bebé. Responde a sus vocalizaciones y balbuceos y haz pausas en tu discurso lo bastante largas para que te responda. Acepta su habla de bebé tal como es. No esperes pronunciación perfecta; puede tomarle años desarrollar la coordinación física requerida para producir ciertos sonidos complejos. Y nunca, nunca te niegues a las solicitudes de tu bebé simplemente porque no usó las palabras apropiadas. Algunos padres insistirán en que su bebé diga “galleta” antes de darle una galleta; sin embargo, el desarrollo natural del lenguaje toma tiempo. Si tu bebé señala las galletas y gruñe, dile algo como “¿Galleta? ¿Quieres una galleta? Aquí está tu galleta”, y dale la galleta. Muy pronto aprenderá.

Una palabra que es probable que comprenda: NO. Desde luego, eso no significa que siempre obedecerá. A esta edad, está encantado con el poder de la palabra y puede decidir ponerlo a prueba por sí mismo, tanto si verbalmente dice “¡no!” como si menea la cabeza. Sin importar lo lindo que sea, este es el momento de mantenerte firme. Si dices “no” pero de inmediato estallas en risas cuando él te imita, se dará cuenta de que no hablas en serio. Créenos: un poco de consistencia te ahorrará un montón de penas más adelante. El deseo de tu bebé de probar tus límites puede meterlo en todo tipo de problemas.

Un punto conflictivo potencial: las escaleras. Si no tienes escaleras en casa, sé extra cauteloso cuando visites amigos o familiares que tengan escaleras. Tu bebé se sentirá atraído por ellas como las abejas a la miel y tendrá cero experiencia a la cual recurrir. Pronto aprenderá pero, hasta ese momento, es buena idea supervisar de manera directa sus hazañas al subir escaleras.

Tu vida

¿Los abuelos de tu bebé son una parte importante de su vida? ¿O son del tipo de abuelos que se aparecen en las fiestas? Con familias repartidas por todo el país, mantener vínculos familiares cercanos puede ser un desafío; pero, tanto si tus padres viven a la vuelta de tu casa como si viven al otro lado del país, fomentar un vínculo sano entre abuelos y nietos es benéfico para todos. Comienza por hacer a un lado tus nociones preconcebidas. Sí, viviste 18 años con tus padres (¡o más!), pero nunca los conociste como abuelos. Lo mismo con los suegros. Ser abuelo es un juego completamente distinto a ser padre y no es poco común que los padres poco involucrados se conviertan en abuelos devotos. Por otra parte, no todo abuelo es del tipo participativo, así que mantén controladas tus expectativas. Tener expectativas rígidas sobre lo que un abuelo debe o no debe ser solo te causará decepciones. Haz tu mejor esfuerzo para fomentar la comunicación frecuente. El abuelo y el nieto que se ven con frecuencia se sentirán naturalmente más conectados que los que se ven cada año. Entonces, visítense con tanta frecuencia como sea posible. Envía fotografías por vía digital o por correo electrónico. Llámalos… y deja hablar también a tu bebé. Aprovecha la tecnología moderna. Con Skype, tu bebé puede ver a sus abuelos cuando llamen. Por último, respeta los límites. Algunos abuelos cuidarán a tu bebé encantados de la vida; otros prefieren dejar a otros el cuidado infantil. Está bien. Lo más importante es desarrollar una relación entre abuelos y nietos.

Mamás como yo

Vasos entrenadores: Ben apenas aprendió el truco de los vasos entrenadores el otro día. Yo lo intenté y él no captaba la idea de inclinarlo lo suficiente. Él lo sujetaba y yo lo guiaba y lo inclinaba para que él bebiera. También le permitía llevarlo de un lado al otro, pero si lo arrojaba al suelo más de dos veces, yo lo retiraba. Entonces, de pronto, supo cómo usarlo, ¡y ahora le encanta! -annyab

COMENTARIOS