May 17, 2013

Blog 9: Are you really accept the truth?

Blog 9: Are you really accept the truth?

A veces las verdades duelen más que una mentira... No one really ever wants to hear the truth.

 

Había una vez dos hermanas. La mayor era bella y perfecta. La menor no lo era tanto, no obstante era divertida y excitante, al contrario que su aburrida hermana. La mayor seguía a rajatabla todas las normas impuestas sin desviarse nunca del noble y recto camino que se había autoimpuesto. La menor, en cambio, no tenía ningún pudor en saltarse siempre el orden establecido. Todos los hombres querían casarse con la mayor y un día llegó el afortunado que acabó desposándola. La hermana menor se moría de celos, ¿por qué todos los hombres trataban siempre a su hermana como una reina y a ella como escoria? Y el marido de su hermana acabó buscándola a ella siempre que su hermana no le daba lo que él necesitaba.

 

La hermana menor quería algo más y de esta manera se lo planteó a su infiel cuñado. Éste se rió cruelmente, ¿acaso iba a dejar que lo viesen del brazo de una buscona sin principios ni moral teniendo a la mujer perfecta en casa? Pero finalmente fue ella la que rió triunfal: su hermana tampoco sería nunca feliz. Su marido nunca le sería fiel, tarde o temprano volvería a ella y puede que algún día, si conseguía enloquecerlo, se lo arrebataría.

 

La hermana mayor se llamaba Verdad y la menor, Mentira. Y mucho me temo que el marido infiel somos todos nosotros. No tenemos ningún problema en llenarnos la boca con que siempre decimos la verdad, ¿pero estamos igualmente dispuestos a reconocer que usamos la mentira cuando más nos conviene?

 

En mi post anterior hablaba de un par de trucos que usan los mentirosos. I forgot a third trick that liars use: they make themselves believe the lies they tell. But if faced with the truth, can they accept who they really are? Alguien que trabaja conmigo llegó a creerse que podría usar la mentira como arma. Su castigo no ha sido la humillación de sentirse descubierta, sino el enfrentarse a una verdad que no estoy tan segura de que pueda soportar: la verdad de quién realmente es.

 

Las cosas han empeorado cuando he salido de la oficina, así que hoy quiero irme con la hermana menor. Sé que si me voy con la mayor no tendré más remedio que escuchar la verdad, la peor de las verdades, la más antigua de todas: como todo tiene un principio, todo tiene un final. The fact is… no one really ever wants to hear the truth.

 

MORE MIA´S BLOGS

¿Existen mentiras blancas?

¿Jungla en la oficina?

Who doesn´t make mistakes?

Existe el amor sin dolor

Appearances can be deceiving

Who wants a Heroe?

How to share my life?

COMENTARIOS